En cualquier lugar nos encontramos con objetos independientes a la electricidad es decir que ocupan de pilas o baterías, nos son útiles, sin embargo al momento en el que ya no nos dan el debido funcionamiento las desechamos como basura doméstica sin ser conscientes de los problemas a la salud y al ambiente que estamos provocando.

Las pilas están compuestas por metales pesados como lo son el mercurio, plomo, litio, níquel, cadminio entre otros , todos estos tóxicos. Al momento de la incineración de la basura liberan su toxicidad en la atmósfera llegando a ríos, impregnándose en la superficie terrestre, circulando en el aire y provocando a largo o corto plazo severos daños en el medio ambiente y en la salud. El proceso de descomposición puede ser largo, hasta de 500 años, pero la lluvia, el calor y la acidez del suelo, tienden a acelerar el proceso.
Efectos de las pilas en la salud
El mercurio es un posible cancerígeno y es bioacumulable (no se puede eliminar del cuerpo). Una alta exposición puede dañar el cerebro, los riñones y al feto, y muy probablemente provocar retraso mental, afectación en el andar o el habla, falta de coordinación, ceguera y convulsiones.
El mercurio que se emite en los basureros contamina el agua y la tierra, con lo que puede llegar a la comida pues se acumula en los tejidos de los peces.
El plomo puede dañar el sistema nervioso, los riñones y el sistema reproductivo. Como no se degrada, cuando se libera al aire puede ser transportado largas distancias antes de sedimentar. Se adhiere a partículas en el suelo y puede pasar a aguas subterráneas.
El litio es un neurotóxico y es tóxico para el riñón. La intoxicación por litio produce fallos respiratorios, depresión del miocardio, edema pulmonar y estupor profundo. Daña al sistema nervioso, hasta provocar estado de coma e incluso la muerte. El litio puede lixiviarse fácilmente y llegar a los mantos acuíferos.
El cadmio es una sustancia cancerígena que si se respira en altas concentraciones produce graves lesiones en los pulmones; ingerirlo provoca daños a los riñones. En dosis altas puede producir la muerte. Ingerir alimentos o tomar agua con cadmio irrita el estómago e induce vómitos y diarrea. El cadmio entra al aire y al agua desde vertederos o por derrames de desechos domésticos, y puede viajar largas distancias.
El níquel tiene efectos sobre la piel. Respirar altas cantidades produce bronquitis crónica, y cáncer del pulmón y de los senos nasales. Se libera a la atmósfera por la incineración de basura. En el aire, se adhiere a partículas de polvo que se depositan en el suelo.
Tipos de pilas
Hay 3 tipos de pila:
- Pilas primarias o no recargables: son las pilas desechables, cuyos componentes químicos al convertirse en energía eléctrica, ya no pueden recuperarse.

- Pilas secundarias o recargables: son las que se pueden recargar, contenidas en parte de las baterías de teléfonos celulares, particularmente dañinas por su contenido de cadmio

- Pilas Botón: Las más peligrosas, tóxicas, contienen mercurio en cantidades apreciables (hasta un 30% de su peso). Estas son utilizadas en equipos especiales (juguetes, relojes, audífonos, etc).
Consejo de RECICLAMÁS:
- Reducir su uso o en su defecto usar pilas recargables para que el consumo se minimice un poco.
- Promover el uso de contenedores especiales para pilas e identificarlos para desechar en ellos todas aquellas que ya no nos sirven.
- Opta por usar las pilas “verdes” que no contengan mercurio ni cadmio; aunque son más caras, a la larga resultan más económicas y colaboran así en mejorar la calidad de vida.
- No permita la incineración de pilas y baterías.
- Elija productos que puedan conectarse a la luz eléctrica.
- No enterrar pilas.




